10.000 km, 6 horas de diferencia horaria, y un pipeline de producción que no se podía detener para que el offshore se acomodara.
Manymore ya tenía un CI/CD funcionando, un backlog activo y un equipo en Francia que no podía pausar entregas para hacer onboarding de un partner externo. La opción fácil — "te paso el ticket cerrado, lo haces y me lo devuelves" — funciona los primeros meses, pero no escala cuando la deuda técnica, los upgrades de framework y las decisiones de arquitectura importan.
La opción correcta era inversa: el equipo de Altimea entra al pipeline del cliente, trabaja sus tickets en sus ramas, sigue sus convenciones y participa de sus decisiones técnicas. Lo que Manymore necesitaba no era una agencia más: era agilidad para lanzar MVPs en poco tiempo, flexibilidad para escalar capacidad según roadmap y expertise técnico para modernizar las apps sin interrumpir la operación.
- Pipeline del cliente, no el nuestro: todo el trabajo dentro del CI/CD existente de Manymore — con sus herramientas, sus convenciones, sus checks. Sin proceso paralelo.
- Ramp-up/down sin re-onboarding: el squad core debía ser estable; las personas que entran o salen lo hacen alrededor de un núcleo plurianual.
- 6 aplicaciones SaaS en paralelo: mantenimiento, evolución, MVPs nuevos y modernización técnica — todo simultáneo, no por proyecto cerrado.
- Lima ↔ París, 6h de diferencia: las decisiones críticas se toman en horas hábiles del cliente; el squad organiza su día alrededor de eso.